domingo, 26 de febrero de 2012

Hoy tuve miedo

Y quiero diferenciar el miedo de otros miedos, voy a tratar de hacerlo lo mejor posible.

Un miedo es el miedo racional "adulto": el miedo a quedarse sin trabajo, a no llegar a horario, miedo de no poder con las obligaciones, miedo a quedarse solo, al amor no correspondido.  Este miedo te hace preocupar, te quita el sueño, te sube la presión, te hace perder el pelo.  Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días lo tuve).

Otro miedo es el miedo irracional "infantil" que te viene de chico, que te bloquea: el miedo a los perros, el miedo a la oscuridad, a las alturas, a los payasos.  Este miedo causa que evites los perros, prendas la luz, no subas a escaleras, que dejes de hacer cosas.  Hoy no tuve ese miedo (aunque otros días sí).

Hoy tuve un sueño, era algo como que yo estaba en un cuarto de hotel, y sabía que venía un fantasma.  Y de pronto lo ví, pasando por la puerta.  No entró, sino que pasó de largo, pero sabiendo que yo estaba.  El miedo que sentí no lo sufrí en la cabeza ni en el corazón, me llegó de los huesos, de los huesos de los brazos, para ser más preciso.  Me hizo poner los pelos de punta, la piel de gallina, y sentí que en lugar de sangre tenía un líquido frío y espeso en las venas.  O sea: me re cagué en las patas pero mal.  Sentí como que el corazón no me funcionó por una hora seguida.  Y cuando terminó, pensé: "qué bueno que estuvo, la verdad hace tiempo que no sentía tanto miedo!" y me llevé a los chicos al parque de la costa, a subir a la montaña rusa.


PD: de chico tenía un sueño, lo tuve un par de veces o más.  El sueño era que me perseguía un monstruo, era grande como un dinosaurio pero amorfo.  Me corría por las calles, y yo me escapaba desesperado.  Me escondía en algún negocio o en alguna casa, pero me seguía igual.  Entonces, en la desesperación y terror absoluto, cerraba los ojos para no verlo más y que sea lo que sea.  Y lo veía igual, aún con los ojos cerrados, seguía viniendo hacia mí...

miércoles, 12 de octubre de 2011

Las frases del 12 de Octubre

No pretendo que esto sea más que una breve recopilación a las 23.46 un miércoles a la noche, pero no por ello carecerá de valor.

"Ellos vinieron, tenían la Biblia y nosotros la tierra.  Nos enseñaron a rezar con los ojos cerrados.  Cuando los abrimos, tenían la tierra y nosotros la Biblia".  Se le atribuye a Desmond Tutu, Eduardo Galeano, al mapuche Marici Weu y a Jomo Kenyatta, quien quiera que sea.

"“Las razas americanas viven en la ociosidad, y se muestran incapaces aún por medio de la compulsión, para dedicarse a un trabajo duro y seguido. Esto sugirió la idea de introducción de negros en América, que tan fatales resultados ha producido. Pero no se ha mostrado mejor dotada de acción la raza española, cuando se ha visto en los desiertos americanos abandonada a sus propios instintos” Domingo Faustino Sarmiento.


"Estamos por dudar de que exista el Paraguay. Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran por instinto a falta de razón. En ellos se perpetúa la barbarie primitiva y colonial. Son unos perros ignorantes de los cuales ya han muerto ciento cincuenta mil. Su avance, capitaneados por descendientes degenerados de españoles, traería la detención de todo progreso y un retroceso a la barbarie... Al frenético, idiota, bruto y feroz borracho Solano López lo acompañan miles de animales que le obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní. Era preciso purgar la tierra de toda esa excrecencia humana: raza perdida de cuyo contagio hay que librarse". Carta a Mitre de 1872.



El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales.


Y mi favorito: "Si no fuera por los colonizadores, habría indios buenos de un lado del río e indios malos del otro lado.  Ahora por lo menos no hay indios ni negros (casi) y tampoco va a haber río ya que se lo van a llevar, lo cual es bueno dado que podremos vender los puentes y haremos muchos countries en sus lechos secos. (Anónimo).

Espero me disculpen esta licencia poética totalmente tribunera y demagógica, querría incluir también las correspondientes refutaciones como siempre me gusta hacer, pero terminó la novela, y es mi turno con el control remoto.

miércoles, 27 de julio de 2011

Reflexiones de Género

Mi mujer llevó a mi hija (5 años) y mi hijo (2 y medio) a la casa de una amiga que tiene dos hijos del mismo sexo y edad que los míos (o sea otra de 5 y otro de 2 y medio). Resulta que las madres se pusieron a charlar y las nenas se pusieron a jugar a esas cosas que juegan ellas a esa edad (recortar, hacer figuritas, pintar, vestir muñecas y esas cosas).  En un momento, las nenas quisieron tomar una merienda, y comenzaron a intentar decidir si galletitas, muffins/madalenas, tostadas, con queso o mermelada o dulce de leche, o vestir otra muñeca, o un tecito o una leche con chocolate, si lo iban a hacer mirando tele o no, en fin, indecisión pura.  Preguntaron a las madres y vuelta a empezar, que jugar, que merendar, que yo quiero esto, yo el buzo verde, la tostada con manteca, salimos, nos quedamos, etc.  La verdad parecía que estaban coleccionando opciones más que decidiendo qué iban a hacer.

Repentinamente las madres se preocuparon por los más pequeños, no estaban en el living, se habían ido al dormitorio y hacía media hora que reinaba el silencio absoluto.  Temiendo lo peor (que estuvieran dibujando las paredes, rompiendo cosas o haciendo algún tipo de desastre) se asomaron por la puerta.  Los peques estaban acostados en la cama, con las almohadas de respaldo, uno con las gambas cruzadas, uno sacándose los mocos, mirando tele totalmente concentrados, en paz consigo mismos y el mundo, cero conflicto.

Unos capos, no?

martes, 5 de julio de 2011

Piedra, papel o tijera?

Entiendo cómo las tijeras le pueden ganar al papel, y comprendo cómo la piedra puede también ganarle a las tijeras, ahora: no hay manera de que el papel le gane a la piedra.  Qué se supone, que la va a envolver e inmovilizar "mágicamente"? Cómo mierda no le hace lo mismo a las tijeras entonces? Olvidate de las tijeras, por qué no le hace eso a la gente? Cómo es que no está lleno de hojas Arte tamaño carta atacando y sofocando a los estudiantes que toman notas en clase?  Te digo por qué: porque no hay puta manera de que el papel le gane a nadie.  Cualquier piedra lo haría bosta en 2 segundos.  Cuando yo juego "piedra papel o tijera" siempre elijo la piedra.  Entonces cuando alguien dice haberme ganado con su papel le puedo meter una flor de trompada en medio de la cara con mi puño ya cerrado (la roca) y decirle "disculpá, pensé que el papel te iba a proteger... gil!".

link (malas palabras)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Noticias de la semana

Asesinato de Bin Laden: no digo que esté bien o que esté mal, pero es un asesinato. No me queda muy claro la situación de Pakistán en todo esto, no he visto airadas protestas de su gobierno por la operación que fue realizada en su territorio, ocultaron a BL y ahora tienen cola de paja, o apoyaron secretamente la operación y por eso no se quejan?

Barcelona - Real Madrid - Barcelona: el Barsa es una máquina.  Mou es un llorón.  La cagada es que muchas veces los llorones consiguen lo que quieren, a fuerza de berrinches. Espero que ningún gil se sienta tentado a compensarlo porque perdió 2 partidos y se siente mal.

Tornados en USA: murieron como 300 personas.  No importa, no le dieron bola, después del tsunami en japón y el terremoto en chile la gente se cansó de los desastres naturales.  Y Fukushima? qué andará pasando por allá?

Hackeo a Sony: mucha gente no sabe de qué se trata, pero es la 2da filtración más grande de la historia de datos personales... números de tarjeta de crédito por ejemplo.  Si tenés una playstation y jugás on-line... estás en el horno.

martes, 19 de abril de 2011

Cosas en se pueden hacer en 4 horas y media, mejores que correr una Maratón

Se nos ocurrió con un amigo pensar que una maratón son cuatro horas y media corriendo, sin parar. Sin parar de veras eh? Y pensamos en qué otras cosas podríamos hacer en ese tiempo, en lugar de patear el piso unas cuantas miles de veces:


1- Ir a Mar del Plata, parando en Atalaya a comer medialunas.

2- Mirar cualquiera de las 3 partes de "El Señor de los Anillos" y te sobra casi una horita.

3- Recorrer de punta a punta todas las líneas del Subte (y creo que te sobra tiempo).

4- Mirar media temporada de Lost.

5- Hacer un lindo asado a la cruz para mucha gente, con calma.

6- Pegarse una flor de ducha, una siesta y tomarse unos mates con bizcochitos de grasa.

7- Mirar como otros corren una maratón. En todo caso acercarle agua a los corredores.

8- Ir a ver a Racing a Avellaneda, en colectivo.  Y te queda tiempo para clavarte un choripán a la salida.

9- Acompañar a tu mujer al shopping, con compra en el supermercado incluida.

10- Pintar una habitación.

11- Mirar la mitad de la maratón de Los Simpson del sábado.

12- Ir al cine con café después incluido.

13- Comprar los ingredientes, amasar 4 pizzas y comerlas.

14-  Leer completo cualquiera de los libros de la Colección Robin Hood.

 15- Armar una presentación en Powerpoint acerca de las ventajas de correr una maratón, 8 filminas a todo color.

16- Cargar un contenedor de 40' completo, con la ayuda de otras 3 personas.

17- Armar 4 docenas de empanadas, cocinando el relleno y amasando la masa.

18- Mirar el techo, la ventana o la tele.

19- Jugar en la compu hasta que te lloren los ojos.

20- Escribir unas cuantas páginas en un blog.

sábado, 26 de febrero de 2011

Running

Hace ya bastante mi mujer me empezó a insistir para que vaya al gimnasio con ella... tenía sus razones, yo estaba 10kg por encima de mi peso, todos los 10 kg ubicados muy juntitos en mi panza... y mi estado físico dejaba que desear.

En esa época comenzamos a ir juntos a un gimnasio, donde hacíamos un entrenamiento deportivo que era más o menos la clase de gimnasia que teníamos en la escuela, con un poco más de intensidad.  Bastante variado, un poco aburrido.  Un día al profesor se le ocurrió sacarnos a correr al Parque Rivadavia, y estuvo bueno para variar, vino como una bocanada de aire fresco contra el estar encerrados en un gimnasio.

Luego de un par de años, seguíamos corriendo sin mayor resultado que haber mejorado bastante nuestro rendimiento aeróbico, que no es poco (disculpen la paradoja).  Pero no había magia en el tema.  Eso sí, en el gimnasio no me encerraban de nuevo ni en pedo.   Lo que pasó fue que nos mudamos, y perdimos el contacto.  Ahora, mi mujer, seguro empujada por el miedo a que se junten de nuevo los kilitos en mi pancita, se anotó en un grupo de entrenamiento del Parque Chacabuco, y como es de esperar al rato insistió e insistió hasta que consiguió que la acompañe.

Ahí si hubo una chispa de algo, no sé cómo pero en pocos meses corríamos mucho más que en los últimos 3 años, lo que nos llevó a vivir situaciones que motivan mis siguientes reflexiones:

- Como es esperable, aunque no obvio, a medida que aumenta el rendimiento aeróbico ganamos en "aguante", con lo cual podemos entrenar más tiempo, o dicho de otro modo "los entrenamientos duran más".  O sea, es un embole, si antes te aburrías dando vuelta a la placita, ahora te aburrís mucho más!

- Hay en el running una mística masoquista, un círculo vicioso que funciona de la siguiente manera:
  1- comenzamos a entrenar con un objetivo, puede ser un tiempo que alcanzar, entrenar para una maratón, etc.
  2- a los pocos días o semanas vamos ganando en capacidad aeróbica, llega el momento de esforzarse, los músculos empiezan a doler, los pulmones comienzan a arder, los tobillos se tuercen, las zapatillas se gastan, tu mujer y los chicos te dicen que te dejes de joder y vuelvas a casa!
  3- te preguntás directamente quién mierda carajo te mandó a correr, lo único que querés es que termine el entrenamiento y te vayas a casa, y que te descubran una gatroenteritis aguda para tener una buena excusa para no participar en la carrera, así no entrenás más.  Lo que más temés en este momento, es el dolor del esfuerzo de la carrera.
  4- llega el día de la carrera, te cagás literalmente encima.  Pero... ya la adrenalina está bombeándose por tu cuerpo, agradecés los días que entrenaste, esperás que den resultado.  Largás sin entender mucho, te olvidaste de tomar agua, no tuviste tiempo de calentar, no importa.  Te dijeron: "arrancá despacio que te quemás", es imposible, no podés controlar las piernas, están atadas a tus pies y tus pies se mueven más rápido de lo que vos quisieras.  Cuando vas por la mitad de la carrera, la sensación es difícil de explicar, sabés que estás cansado, pero no lo sentís.  Sabés perfectamente que si acelerás no vas a llegar al final, pero tu sangre quiere que vayas más rápido.  Los momentos más gloriosos son cuando ya estás llegando, cuando decidís quemar todas tus fuerzas, cuando ves la llegada, el último kilómetro, los últimos cien metros, toda la puta tensión de los entrenamientos, las contracturas, los horarios, el frío y el calor, todo sale en ese momento.  Te parece que adentro no tenés corazón y pulmones, tenés una salamandra llena de carbón al rojo vivo, pateás el suelo tan fuerte y no te importa, te decís que si te rompés ya está, ya no importa, lo único que cuenta es aumentar el paso, el ritmo, seguir pasando gente, y llegar al final.
  5- llegaste al final, jurás que nunca más vas a correr de nuevo, te duele hasta la hebilla del reloj.  Agarrás todo lo que te dan, barritas, gatorade, banana, folletos, con ganas de recuperar algo por toda la transpiración entregada.
  6- cuando llegás a tu casa, te fijás en el cronograma cuando es la próxima carrera. Y te anotás.